De puentes por cruzar

Por Oli Nuño

Todo lo que es, tiene su lugar en el presente por algo.
La mente no es un enemigo, tiene su lugar en nuestra evolución.
Es un puente que nos permite cruzar de un punto de la conciencia al otro.

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Mientras la mente sea alimentada con emociones negativas (vaya que no es necesario explicarlo), el puente será como una cuerda floja, difícilmente nos atreveremos a explorar lo que hay en el otro extremo. Sin embargo, cuando la mente es fortalecida con pensamientos que dirigen nuestras palabras y palabras que dirigen nuestras obras y, a su vez, estas construyen la realidad física que nos corresponde vivir en este momento, se convierte en un puente amplio, seguro, estable, para ser atravesado con confianza, con alegría y con una grata sensación de aventura y misterio.

Un salto cuántico sería atreverse a cruzar por la cuerda floja, es una opción. Lo hemos visto, sabemos de personas que, de estar sumergidos en el sufrimiento, en el miedo, en la confusión, la enfermedad, pasan “mágicamente” a un estado de plenitud, confianza, seguridad, perdón, salud. Porque somos siempre libres de elegir cómo caminar nuestro sendero, cómo cruzar.

Solo que esa libertad, que siempre ha sido parte de ti, se descubre del otro lado del puente.

Existe una ley: el puente será atravesado de una u otra forma, en este momento o en el siguiente.

Mientras tanto si no nos atrevemos a cruzarlo en las condiciones en las que está, construyamos un puente que nos inspire confianza. Al final la interpretación del puente seguro o inseguro es una ilusión, es, simplemente, la proyección de nuestro estado interior.

Dentro, en las profundidades del ser, existe un llamado, la curiosidad intuitiva de navegar en el misterio, descubrir el motor que mantiene la vida, la energía que provoca el pulsar del corazón. Acercarse a la verdad, rozarla. Y hasta hoy la respuesta sutil a toda curiosidad yace en el amor.

Pensar, hablar y obrar con amor fortalecerá el puente.

Tal vez el amor no sea el fin, pero es la llave de la puerta que intentamos abrir.

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Tráfico mental

Por Olivia Nuño

Tu mente es como una calle muy transitada, al grado de que, tu alma (peatón) no puede cruzar para acceder a todo el potencial creativo que hay del otro lado.

Tu SER nunca pierde por completo la conexión con la fuente de creación, pero el flujo constante de pensamiento no te permite captar con claridad los mensajes de tu guía interior.

Dice en algún libro “Orar es hablarle a Dios, meditar es escuchar a Dios”. La meditación consiste en apagar la mente, disponernos a sentir y a escuchar lo que se nos dicta.

La voz de la fuente es clara y te habla frecuentemente, te dice qué es lo mejor para ti y te recuerda que eres eterno, se deshace de tus miedos y te abraza con amor. ¿Qué tienes que hacer para escucharla? Sigue leyendo

La Obra de Dios

Texto original escrito por Olivia Nuño

La historia de la tierra está escrita, y acaba de comenzar, miles de años de la historia de la humanidad han sido tan solo el inicio de esta obra, la Obra de Dios.

El libre albedrío comienza antes de gestarte en el vientre de tu madre, cuando tú alma elige cuál personaje va a interpretar y qué propósito tendrá con esa interpretación. Dios ha escrito el guión y da a todos la libertad de elegir su personaje.

Esta historia incluye todos los periodos de transformación por los que hemos pasado, desde conocer el paraíso, hasta la esclavitud. Violencia, injusticias, racismo, enfermedades, catástrofes, malos gobiernos, ambición desmedida, consumismo, y sobreexplotación de la tierra. Somos almas eternas y puras, viviendo la historia que Dios ha escrito, porque hay algo que debemos aprender, y este es el momento. Sigue leyendo

Meditando comprendí

Por Olivia Nuño

Tengo tantas cosas que compartir que no encuentro con cuál comenzar, pero creo que esta es la mejor forma de hacerlo.

Grandes cambios han acontecido en mi vida en todos los niveles, pero comparto un poco de los cambios espirituales y emocionales.

No sé con certeza cuándo fue que acepté que no existen las dicotomías, por ejemplo: amor-odio, bueno-malo, bonito-feo. Una serie de eventos “afortunados” me hicieron entenderlo, comprendí que es el juicio quién le pone nombre a las emociones.

Todas nuestras emociones tienen una carga energética que oscila en una frecuencia alta o en una frecuencia baja. Solo hay dos emociones base, de las cuales se derivan todas las demás y son el amor y el temor.

Del amor se deriva la gratitud, la alegría, la fé, la caridad, la bondad (pero recordemos, estos son solo diferentes nombres que le damos al amor). Del temor se deriva la ira, la venganza, la tristeza, el sufrimiento, la avaricia, etc.

Meditando comprendí de pronto que cada emoción, independientemente de que esté basada en el temor o en el amor, lleva una energía implícita. Esta energía la podemos utilizar a nuestro favor de acuerdo a las situaciones que queremos experimentar en nuestra vida, no debemos desperdiciar ninguna energía que se manifieste a través de nosotros, Sigue leyendo

¿Donde está la felicidad?

Por Olivia Nuño

La felicidad no excluye de ella los sentimientos de tristeza, nostalgia, pena. Estamos acostumbrados a pensar que lo contrario de “feliz” es “triste”, cuando en realidad lo contrario de “contento” es “triste”. En realidad la felicidad no excluye ninguna experiencia de la que podamos aprender y a partir del aprendizaje crecer.

No podemos evitar sentirnos tristes, pero si podemos evitar sufrir. Acontecimientos que nos entristecen seguirán ocurriendo pero está en nuestras manos decidir si sufrimos por ellos ó aprendemos.

La felicidad es fluir con las emociones que sentimos y las situaciones que experimentamos en la vida. La felicidad es siempre aprendizaje, admiración, actitud optimista y decisiones asertivas.

La persona que elige ser feliz lo hace sobre cualquier contexto en el que su vida se desenvuelve, poco a poco este contexto se convierte en el ambiente perfecto que el alma busca.

Ser feliz es saber que la vida es ahora, que la percepción del futuro es optimista, que las visitas al pasado son solo para ver nuestros avances.

Ser feliz es vivir en congruencia y hacia nuestros más altos objetivos. No se puede ser feliz si Sigue leyendo