Mamá la mesa me golpeó (yo no choqué, me chocaron)

Texto original escrito por Olivia Nuño

A todos nos pasó o hemos presenciado el momento en el que un niño se golpea con una mesa, una silla, la cama, con cualquier cosa, y llega su salvadora madre y le dice a la mesa, mala mesa, mala.

Es ahí donde comienza la actitud de culpar a cualquier cosa, persona, situación ajena a nosotros, de quiénes somos, de las decisiones que tomamos, de nuestras experiencias.

Y así crecemos llenos de “si mi esposa fuera diferente”, “si mis hijos no fueran tan rebeldes”, “si mis padres no se hubieran divorciado”, “si estuviera en otra escuela”, “si tuviera con qué invertir”, “si fuera más delgada”, “si ganara más”, “si la mesa no me hubiera golpeado”. Responsabilizando a cualquier otra cosa que no seamos nosotros mismos de las circunstancias en las que se encuentra nuestra vida.

Como ya lo mencioné en el post “Toma el control”, la respuesta que tenemos ante las cosas que nos suceden marca la diferencia entre hacernos responsables de lo que nos pasa o responsabilizar a los demás. De lo que no estamos conscientes es que el que tiene la responsabilidad tiene el poder.

La responsabilidad es “la habilidad que tenemos para responder”. Piensa en las personas que más admiras, ¿Las admiras por que han tenido todo fácil en la vida?, ¿los problemas se les solucionan milagrosamente?, ¿no tienen diferencias con sus parejas?. Yo creo que admiramos al que en medio de una adversidad sale adelante, ¿cómo lo hace? A caso ¿culpando?, ¿delegando su responsabilidad?, ¿victimizándose?, ¿esperando a que alguien más resuelva su situación?. Lo hace respondiendo como se debe en el momento en que se debe. Tomando decisiones, midiendo riesgos, siendo proactivo.

Las personas responsables  maximizan sus oportunidades, resuelven sus problemas con efectividad, toman la iniciativa. No son espectadores, son los protagonistas, los directores de la orquesta. Utilizan todos sus recursos, se conocen a sí mismos. Son su propia competencia.

Es normal que nos cueste trabajo (me incluyo) cambiar el hábito de darle el poder a los demás sobre lo que nos pasa, pero si practicamos, si somos constantes y conscientes de la forma en la que respondemos ante los estímulos de pronto nos encontraremos dirigiendo el espectáculo de NUESTRA VIDA.

Deshazte de todos los pensamientos que te limitan como:

Así soy yo

Es mi carácter

Yo no hago esas cosas

No puedo evitarlo

Aunque a medida que crecemos parece que es más difícil dejar los viejos hábitos reactivos por nuevos hábitos proactivos, no es imposible. Cuando ocurre un cambio en nuestras vidas ya sea positivo o negativo (yo creo que todos los cambios a fin de cuentas resultan positivos) ya sea un cambio de casa, un despido, una separación, un aumento de sueldo. Tenemos que adaptarnos a la novedad, por lo tanto nos vemos forzados a cambiar nuestras antiguas costumbres, hábitos, maneras, etc.

Así es como debes de ver el cambio de hábitos, si lo que buscas es responder diferente a como lo has hecho hasta hoy, tener iniciativa, ser creativo, utilizar todos tus recursos. TIENES que adaptarte a los cambios que requiere la actitud que quieres tomar.

Como dice Jorge Bucay “La propuesta es que yo me responsabilice, que me haga cargo de mí, que yo termine adueñándome para siempre de mi vida. Mientras sea yo quien tenga la llave, esté la puerta cerrada o abierta, nunca estoy encerrado”.

Solo de ti depende que las experiencias de tu vida sean agradables, estimulantes y placenteras.

No temas ser el dueño de tu vida.

ÉXITO!

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